Buscaré un lugar para tí
Sabes, me han dicho que te has ido a un lugar verde, infinito, eterno, un futuro plagado de algodones, que está tan alto que nadie alcanza a tocarlo, un edén, un paraíso, un sitio sin peligros, sin castigos, sin miedos, sin dolores, sin sufrir, sin llorar, una paz blanca, una templanza del alma, allá es donde me han dicho que te has ido.
He recorrido lejanos y extraños pueblos buscándote, pueblos malditos y pueblos encantados, pueblos medievales llenos de palacios, de siervos y señores, de vasallos y guerreros, he recorrido ciudades extravagantes donde me he perdido por sus calles buscándote, ciudades matizadas de rostros desconocidos que no me dicen nada, cienes y cienes de miradas vacías que no me respondían, he recorrido países con fronteras cerradas donde ejecutan a los extranjeros buscándote, países que cierran puertas con candados que he roto a golpe de espada por si allá te encontrara, he recorrido mares en barcos pescantes trabajando de sol a sol buscándote, abordando cual piratas otras naves, preguntando, he trepado cordilleras nevadas tras cordadas de serpas en el himalaya buscándote, buscándote sin encontrarte.
Y al regreso de ese viaje que emprendí para olvidarte, sabes que no te puedo mentir, que no puedo mentirme a mí mismo. Era un viaje para olvidarte. Para alejarme de tu recuerdo, tú bien lo sabes, tras él, te volví a encontrar de nuevo, lo hice paseando tras los jardines de nuestros encuentros, allá donde el agua brota a mares en surtidores de ensueño.
Voy a construir una columnata gigante, rosada, con todos los chorros de agua que vayan saliendo a mi encuentro en mis paseos por la mañana, haré una torre rosa de agua con todos los manantiales que broten de la tierra y que llegará hasta el cielo, dame tu mano ahora, ahora que te encuentro.
Construiré un ascensor con un único botón en su interior, para un solo pasajero, con una leyenda que diga, "destino incierto", que me lleve a tu lado, que me deje ver tus pequeños ojos almendrados ocultos tras las almenas de un castillo mágico y encantado.
Me iré al museo donde los mitos se ocultan y buscaré a Ícaro, le robaré las alas, y en la noche estrellada emprenderé otro viaje hacia donde apunta el lucero del alba, te buscaré entre las estrellas del cielo, se mi guía, sabes, sin ti me perdería, guía mi encuentro en ese orbe repleto de almas, hazte faro en la noche, mi guía, y déjame abrazarte de nuevo.
Voy a meterme en un cuento de princesas, voy a llevarme conmigo tu Pegaso azul, a pedirle un deseo a la primera hada buena que encuentre, que con su varita mágica le dé un soplo de vida, que permita que sus alas batan el aire, que se desprenda del cartón y vuele, que me lleve sobre sus espaldas, acurrucadito entre sus crines, entre sus plumas, en su lomo carnoso y aterciopelado, tan azul como el color del cielo, y me lleve a tu encuentro, él fue tuyo por un momento, te conoce, sabrá encontrarte, subirá por entre nubes de lana blanca, le daré azucarillos, peinaré sus cabellos, me abrazaré con caricias a su cuello, no permitirá que descienda de su lomo hasta hallarte, allá donde se crucen los caminos, allá sabrá tomar el más recto, el más directo hacia ti.
Ahora que estamos juntos, dame tu mano, tiéndete a mi lado, miraremos desde lo alto un planeta azul allá a lo lejos, se está tan bien aquí, soñando, abrazados.
Buscaré un lugar para ti entre mis sueños, entre mis escritos, entre mis recuerdos.
4 comentarios
white -
Anonimo -
Comella -
:)
Un saludito.
Maria -